Haz las preguntas adecuadas

Haz las preguntas adecuadas

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Las preguntas que haces/te haces, condicionan tus acciones y resultados

Hace no demasiado tiempo concluí un proceso de coaching con un cliente. Entre sus objetivos estaba el recuperar la motivación, motivar a su equipo de trabajo, gestionar mejor el estrés y en definitiva conseguir mejores resultados. Es un emprendedor con varios negocios. Como ocurre en ocasiones en algunos procesos de Coaching el Objetivo fue cambiando, cada vez era más concreto y preciso en cuanto lo que el cliente realmente quería. Durante el proceso acompañé al cliente desde ese estado de deseo de mejora en estos aspectos hasta que consiguió confianza, recursos, un plan de acción y empezó a conseguir resultadosreales de todo esto. Fue un éxito, su éxito. Y esta mañana me llamó para comentarme una experiencia que refleja cómo el coaching tiene unos efectos realmente duraderos y que tienen la capacidad de hacerte la vida más fácil, superarte continuamente y con satisfacción. Le pedí permiso para compartirlo y aprovecho esta entrada para hacerlo.

-De ¡no puedo dormir! a dormir como un niño.  2 preguntas.

“Cómo solía ocurrir, la pasada noche me encontré sin poder dormir, eran cercanas las 12 de la noche. Hasta las 3 de la madrugada le daba vueltas a las cosas que quiero mejorar, los problemas, las tareas pendientes, etc. Me levanté a fumar, hacía frio,…. En esemomento pensé  ¿qué estás haciendo? A estas horas, sin dormir, fumando,…. Entré al lavabo de casa, me miré al espejo y pensé, cambia las preguntas que te estas haciendo… y me pregunté ¿Qué puedes hacer mañana específicamente que te puede ayudar a solucionar estos temas? Salieron respuestas rápidas y concretas, y luego pensé ¿qué necesito para poder conseguir eso? También obtuve la respuesta, una de las cosas era DESCANSAR! Para poder hacer lo que quería hacer. Me miré al espejo con una sonrisa y me fui de nuevo a la cama. Tardé 5 segundos en dormirme. Hoy a las 12:00 del medio día ya había hecho las cosas que planteé por la noche y ahora me voy al gimnasio!”. Esto fue lo que me dijo por teléfono. Estaba eufórico de ver cómo cambiando las preguntas, el enfoque en definitiva, cambiaba todo. Le había salido de dentro y estaba contentísimo.

La anécdota por si sola no sería tan potente si no supiese lo que había detrás. Hace solo unos meses esta noche habría acabado con él poniéndose a trabajar, a las tres de la mañana, empezando un día cansado, malhumorado,…. Como para motivar al resto! En cambio, se levantó con cuatro cosas claras que debía hacer, descansado, dentro de lo que cabe, pero sobretodo con mucha motivación y transmitiendo esta motivación a las personas con las que trabaja.  Hay otras cosas que no he comentado aquí, como el hecho que ha trabajado la responsabilidad en sus colaboradores y que están todos como el dice  “enchufados”.

Las preguntas que se hizo y que le ayudaron esa noche son las que le han estado ayudando todo este tiempo a mejorar de forma continua y a sentirse satisfecho en el camino. ¿y tu? Cual es tu discurso interno? Qué preguntas te haces cuando las cosas no van bien?  Prueba con estas preguntas y comprueba sus resultados.

Mauro Delgado

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